Tu bebé no necesita un zapato perfecto. Necesita libertad.
Muchos bebés aprenden a caminar mejor descalzos. Su pie necesita sentir, adaptarse y ganar equilibrio. No necesitan zapatos para aprender a caminar. Solo cuando hay que proteger sus pies. En casa, cuando gatean o están en brazos… no los necesitan. Y cuando llegue el momento de usar calzado, uno que no interfiera marca la diferencia.